Rueda de la fortuna

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Tere Jimenez mamá de Santi – Mexico

(Editor’s note – this is the original Spanish version; translated English version Wheel of Fortune is here.)

Tengo en terapia psicológica un aproximado de 4 años. Comencé a ir cuando mi niño entró a la primaria, fue un cambio difícil para mi porque, a la par de ser mamá  soy maestra de este nivel educativo y se lo que conlleva.

Comencé terapia por sugerencia de mi mamá, quien en ese momento me veía ya cansada y con un mal manejo de mis emociones. Les cuento que mi madre ha hecho diplomados en desarrollo humano y tanatología. Lo menciono porque a pesar de que yo decía sentirme bien y que me esforzaba duro por mi Santi, quien en ese momento no estaba diagnosticado con SYNGAP1, mi mamá me pidió que fuera con la psicóloga a platicar. Me rehuse muchas veces hasta que quice hacerlo aún pensando que no lo necesitaba.

Recuerdo que aquella primer cita llore toda la hora  y pico. La segunda pude platicar un poco más del porqué estaba ahi y de ahi en adelante lloraba pero mi llanto definitivamente era distinto. En una de esas tantas citas, me preguntó qué tipo de música me gustaba. Le respondí  y me dijo después que si cada cuanto escuchaba esa música y duré tiempo en contestar y rompí en llanto al no tener una fecha… Me partió el corazón darme cuenta que me estaba olvidando de mi. Ya no pintaba, salía poco, no había visitado al estilista por años, y lo más simple escuchar algo que me gustara.

Las mamás con niños con cualquier discapacidad llegamos a dar el triple o más para ver a nuestros niños avanzar, por cuidar de sus hermanitos, por estar al tanto del hogar, del trabajo y muchas veces nos olvidamos de quienes somos, de nuestras mentas, sueños o gustos. 

En terapia llegó el momento que que me sentía muy bien, iba avanzando, podía hablar más abiertamente de muchas cosas y mi psicóloga me dijo que las mamás como yo, la terapia puede llegar a ser como una rueda de la fortuna, ella siendo realista me comentó que cada etapa  nueva en la vida de mi hijo, yo  podría necesitar de terapia nuevamente pues no sabíamos en ese entonces si lo que tenia Santi era degenerativo, si los avances cada vez fueran más pequeños y por consiguiente  esta mamá quizá tendría que regresar a terapia en meses posteriores, y así fue, cuando ya creía que ahora tomaba más tiempo para mi, que de alguna manera las cosas avanzaban comenzó la pandemia y con ello situaciones que ya no estaban de mi mano controlar, regrese a terapia pero ahora para aprender a fluir en medio de mi familia poco convencional en medio de una pandemia mundial….

Han sido múltiples veces mis regresos a terapia por distintos motivos, cada vez me conozco más, cada vez aprendo a manejar lo que me rodea y como mamá SYNGAP1 voy fluyendo en esa rueda de la fortuna, gozando la vista cuando estoy arriba e intentando no desesperarme. Cuando las cosas cambian y estoy abajo como cuando mi pequeño Santiago no duerme o cuando aparecen algunos síntomas más fuertes de epilepsia, se que tendré buenos momentos y voy a intentar crearlos aun en las dificultades.

También entender que esta bien no estar bien a veces, lo importante es seguir adelante.

Todo lo he ido aprendiendo con mi psicóloga y se que aun quedan cosas que debo manejar mejor.

Ahora bien, este texto es para invitar a todos los que me leen a  acudir a terapia, meditar, hacer algún tipo de actividad que te mantenga centrado y te ayude sentirte cada vez más pleno.

Ser papás SYNGAP1 sin duda nos ha puesto en un lugar poco conocido y explorado. Nos sentimos (o al menos así me pasa a mi), que puede estar en mis manos resolver mucho y a veces también me siento perdida entre la falta de tratamientos  de la enfermedad, siento que tengo poco alcance para seguir dando a conocer la enfermedad y me frustra y es ahí cuando me coloco en mi rueda de la fortuna imaginaria, si siento que voy bajando trato de encontrar la manera de que mis pensamientos me lleven de nuevo arriba.

Papás SYNGAP1 y también a los demás, si queremos tener hijos rescilientes y valientes, primero debemos estar bien nosotros, eso se puede lograr en terapia. Pierdan el miedo o dejemos sentir que todo lo podemos sobrellevar por nosotros mismos, muchas veces un poco de ayuda hace que la vida sea más ligera.