Regreso a clases con nuestros pequeños Syngapians

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Tere Jiménez, la madre de Santi, ha escrito otros blogs en español para SRF.

(Editor’s note – this is the original Spanish version; translated English version, Back to school with our little Syngapians, is here.)

Cada inicio de ciclo escolar creo que mi mayor reto es mantenerme tranquila ante lo que está por venir.

Dejar a mi niño en la escuela, con un nuevo maestro y rutinas diferentes, es muy difícil.

Y es que me encantaría que todo el mundo tuviera esa cultura de la inclusión, para  dejar con tranquilidad a mi niño, sin tantas explicaciones y sin los prejuicios de algunos docentes y otros padres de familia. 

Me encantaría poder despertar el primer día con la felicidad  de ponerle el uniforme a mi pequeño, comprarle los útiles escolares como hacen los demás, en cambio me lleno de estrés.

Los primeros días, estoy todo el tiempo preocupada esperando la llamada del director o la maestra. Me agobia la posibilidad de que se ponga inquieto y lastime a alguien, de que no quiera permanecer en el salón, de  que  lance objetos o haga algo que lo ponga en peligro, eso me desubica. Y aunque Santi solo asiste un tiempo determinado de la jornada de clases, donde tiene a veces quien lo monitoree, no deja de dolerme que el sistema educativo no está adaptado a sus necesidades.

Como les he contado en otros momentos, soy maestra de primaria y sé lo difícil que es atender a tantos niños que requieren atención especial. Por eso me angustia que su nuevo maestro o maestra no sepa qué hacer con mi pequeño Santi.

Los papás como nosotros nos enfrentamos a muchos retos al iniciar la etapa escolar de nuestros hijos, desde encontrarnos con profesores que no están dispuestos, actividades mal adaptadas a las necesidades reales de nuestros hijos, no saber cómo se sintieron en clase, no evidenciar avances y muchas veces perder la esperanza de un progreso significativo. Estos son asuntos que a veces vivimos en el anonimato porque sabemos que pocos lo van a entender.

Entre lágrimas escribo estas palabras porque si bien intento mantenerme positiva y ver la lucesita en el camino, existen cosas que se ven y se viven a flor de piel y esta es una de ellas. Por eso, si eres papá y mamá syngapian te envío todo mi respeto y toneladas de valor para este nuevo ciclo, te mando esperanza de que será un año mejor y que poco a poco verás avances. Te aseguro que en medio del cansancio y la preocupación, encontrarás la calma de ver a tu pequeño sonreír  y disfrutar de lo que le gusta.

Si quien me lee es maestro, le pido mucha comprensión con los padres de sus alumnos con discapacidad, no saben las diferentes emociones que se manejan en estas fechas, comprendan, pregunten y escuchen con tranquilidad a quienes están depositando toda su confianza en usted. Ama a tu alumno y se pieza clave para su avance, jamás te conviertas en el obstáculo para un niño con discapacidad. Si desconoces del tema busca, estudia y prepárate, por algo la vida te está dando la oportunidad de conocer a alguien con discapacidad.

Si quien me lee es papá y mamá  de niños por iniciar el ciclo escolar, habla con ellos sobre el respeto y tolerancia a los compañeritos que puedan llegar a ver diferentes en su salón de clases, habla con ellos de la solidaridad, de la diversidad y la inclusión.

Si todos los agentes que se involucran en una escuela, estuvieran dispuestos y decididos a dar lo mejor por un niño con discapacidad todo sería muy diferente. 

Abrazo de esta mamá syngapian en este inicio de clases.